El Diario de Rocío Porras, Corazón y Lucha en Las Ollas Comunes

Rocío Porras no es solo un nombre en una lista electoral; es el compromiso de una mujer que entiende que la verdadera política se hace compartiendo el pan y escuchando el fuego de las ollas que alimentan al pueblo. Hace unos días, mis pasos me llevaron a la zona más alta del distrito de Villa María del Triunfo, específicamente a la olla común «Guerreras de los Ángeles». Allí, entre el aroma del guiso humeante y el calor persistente de los cerros de Lima Norte, reafirmé por qué he decidido postular al Senado Nacional.

La calidez que conforta en las alturas de Villa María del Triunfo

Llegar a «Guerreras de los Ángeles» fue una experiencia que me conmovió profundamente. La calidez de las personas del distrito es inigualable. A pesar de las carencias, a pesar de que el agua llega en cisternas y les cuesta el triple que en cualquier zona residencial, estas mujeres te reciben con una sonrisa que ilumina el día más gris. Esto me recuerda que las mujeres peruanas somos de las más luchadoras, y con mucha más razón lo conmemoramos en este del día de la mujer.

Conversar con las lideresas de la olla me recordó la urgencia de nuestra labor legislativa. Yo, Rocío Porras me senté en sus bancas de madera a escuchar historias de resistencia pura. Me contaron cómo durante la pandemia fueron el primer frente de batalla contra el hambre y cómo hoy, con la inflación golpeando la canasta básica, siguen siendo el único refugio alimentario para cientos de ancianos y huérfanos de la zona. Sentir el calor del fogón y ver sus manos callosas por el trabajo es lo que me da la autoridad moral para decir en el Congreso: ¡Ya basta de ignorar a las ollas comunes!

Propuestas legislativas: De la olla al Senado Nacional

Mi visita no fue solo para cumplir con una agenda; fue para recoger insumos reales para las leyes que impulsaré como tu próxima Senadora. La experiencia en «Guerreras de los Ángeles» me permite estructurar propuestas que nacen de la necesidad, no de la teoría. Mi plan de acción para las organizaciones sociales de base es ambicioso pero ejecutable:

  • Ley de Presupuesto Intangible para Ollas Comunes: No podemos permitir que la alimentación de los más vulnerables dependa de la caridad o de la voluntad política de un alcalde. Propondré que el presupuesto para la seguridad alimentaria sea protegido por ley y llegue directamente a las organizaciones reconocidas, garantizando insumos de calidad todo el año.
  • Seguro de Salud Integral para las Madres de las Ollas: Las mujeres de Comas que cocinan bajo el humo de la leña y cargan pesadas ollas arriesgan su salud diariamente. Mi compromiso es que cada madre de una olla común tenga acceso gratuito y prioritario al SIS, con chequeos preventivos respiratorios y ergonómicos garantizados.
  • Capital Semilla para Emprendimientos Comunales: Queremos que las ollas comunes evolucionen. Con capacitación técnica y financiamiento directo, estas comunidades pueden convertirse en pequeñas unidades productivas de panadería o catering, generando ingresos propios para las familias del sector.

Villa María del Triunfo y los Conos Limeños: El bastión de nuestra resistencia

Como mujer que nació en provincia, yo, Rocío Porras, sé perfectamente que las periferias de Lima han sido históricamente olvidadas por las grandes reformas estatales. Al caminar por las calles de V.M.T, veo el enorme potencial desperdiciado por la falta de infraestructura básica. Pues, mientras compartíamos un plato de lentejas, hablábamos sobre la necesidad crítica de muros de contención y saneamiento físico legal. ¿Cómo podemos pedirle a una madre que progrese si vive con el temor de que su casa se deslice o si no tiene un título de propiedad que le permita acceder a un crédito bancario justo?

Mi compromiso con Villa María y las regiones es total. No solo se trata de la alimentación, sino de la dignidad básica. Desde el Senado, seré la principal fiscalizadora de que los proyectos de agua y desagüe para las zonas altas no se queden en promesas de campaña. La calidez y el respeto que recibí en «Guerreras de los Ángeles» deben ser correspondidos con obras concretas, no con palabras que se lleva el viento de la quebrada.

Un Mensaje de Esperanza para mis Hermanas Guerreras

Al despedirme de las madres ayer por la tarde, mientras el sol se ocultaba tras los cerros de Lima Sur, les hice una promesa solemne: mi despacho en el Senado será una extensión de su olla común. Ser Rocío Porras significa que cada vez que suba a la tribuna del Congreso, llevaré conmigo el pedido de justicia de cada una de las mujeres que hoy cocinan a leña en las zonas más altas del distrito.

El Perú del 2026 necesita mujeres valientes que no tengan miedo de ensuciarse los zapatos ni de caminar donde otros no llegan. Necesitamos una política con rostro humano, que sienta el dolor del prójimo como si fuera propio. Este 12 de abril, cuando veas el corazón de Somos Perú en tu cédula, piensa en esas madres de Villa María y de todas las periferias de Lima que nunca se rinden pese a la adversidad. Piensa en el esfuerzo de las «Guerreras de los Ángeles» y en el compromiso que he sellado con ellas.

Soy Rocío Porras, y mi corazón late por un Perú donde el hambre sea un recuerdo del pasado y donde el esfuerzo de la mujer peruana sea finalmente reconocido y valorado por el Estado.

¡Marca el corazón de Somos Perú y escribe el número 4! ¡Por Comas, por Lima Norte y por todas las regiones!

Rocío Porras
Autor:

Rocio Porras

Abogada con más de 13 años de experiencia profesional, especializada en derecho minero, ambiental y gestión territorial, con una trayectoria sólida en saneamiento físico legal de predios, negociación de servidumbres, prevención de conflictos sociales y cumplimiento normativo.

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