Un recibimiento lleno de calor humano y unidad
Caminar por las calles de San Juan de Miraflores fue una experiencia que llenó mi espíritu de gratitud. Lo que más me sorprendió fue la gran acogida y el cariño espontáneo de mis seguidores: vi a padres de familia dándome palabras de aliento, a jóvenes entusiastas, a abuelos con la sabiduría de los años y, por supuesto, a mis valientes madres e hijas de SJM. Juntos, formamos una marea de voluntades que recorrió el distrito con alegría y determinación.
Este bonito recibimiento me demostró que el pueblo peruano no está cansado de la política, sino de la falta de resultados. Ver a tantos hombres y mujeres marchar a mi lado, compartiendo sus historias mientras caminábamos, reafirmó mi compromiso. Me sorprendió gratamente ver cómo el respeto y el afecto trascendían cualquier diferencia; era una comunidad unida dándole la bienvenida a alguien que consideran una de los suyos.
Conociendo de cerca la realidad de San Juan de Miraflores en 2026
Durante esta visita a San Juan de Miraflores, pude ver de cerca la realidad que enfrenta este distrito hoy, en el año 2026. SJM sigue siendo un gigante del comercio y el emprendimiento, pero también es un lugar donde las brechas aún duelen. He recorrido sus zonas comerciales, pero también he subido a las partes más altas, donde el acceso al agua y la seguridad siguen siendo tareas pendientes que el Estado no ha terminado de resolver.
Me detuve a conversar con los mototaxistas, con los comerciantes de los mercados y con los padres que salen de madrugada a trabajar. He visto su realidad y la entiendo perfectamente porque yo soy igual que ellos. No vengo a mirarlos con compasión ni a usar palabras tristes, porque su humildad no es sinónimo de debilidad, sino de una dignidad inmensa. Soy una mujer que conoce el valor del esfuerzo y, al igual que los vecinos de San Juan, sé lo que es luchar día a día para sacar adelante a la familia con honestidad. Mi trabajo en el Senado no será desde un escritorio, sino desde la acción constante para que ese esfuerzo rinda frutos.
Yo soy igual que ustedes, sé que el comercio es el alma del distrito, y no hay que perseguir al que trabaja, hay que darle herramientas para que ese pequeño puesto se convierta en una empresa próspera. ¡Menos trabas y más apoyo! Mi compromiso con los emprendedores de San Juan es firme: legislaremos para que la formalización sea un beneficio y no una carga, permitiendo que sus negocios crezcan y protejan el sustento de sus hogares.
Por otro lado, la tranquilidad de nuestras familias es algo que no se negocia. Como madre, me duele que un joven no pueda volver a casa tranquilo de la universidad o que un padre tenga miedo de abrir su bodega por las amenazas. Necesitamos leyes que protejan al honesto y castiguen al delincuente sin rodeos. La seguridad ciudadana en San Juan de Miraflores será mi prioridad, gestionando más recursos para iluminación, cámaras y una presencia policial que realmente cuide al vecino de a pie.

Propuestas claras para que la familia peruana progrese
En Somos Perú creemos que las soluciones no tienen por qué ser complicadas para ser efectivas. Mi compromiso con San Juan de Miraflores y con todo el Perú se basa en pilares que toquen directamente el bienestar de su hogar:
- Seguridad para nuestras calles: Necesitamos leyes que protejan al ciudadano y no al delincuente. Que el padre de familia regrese tranquilo de su jornada y que los jóvenes puedan estudiar sin miedo.
- Apoyo al emprendimiento local: San Juan es un distrito de comerciantes. Vamos a simplificar los trámites para que el pequeño negocio crezca y se formalice sin que el Estado sea un obstáculo.
- Salud y bienestar familiar: Gestionaremos que los centros de salud funcionen con la calidez que nuestras madres y adultos mayores merecen, con medicinas siempre disponibles.
Soy Rocío Porras, y considero que trabajar por el país es como cuidar a una familia: se necesita firmeza para protegerla, pero mucha sensibilidad para entender sus necesidades básicas. Los hombres y mujeres que me acompañaron en la caminata me pidieron justicia y oportunidades, y eso es precisamente lo que voy a defender en el Senado Nacional.
He visto la realidad de un Perú que trabaja duro, que es humilde pero orgulloso de su identidad. Yo no soy distinta a ustedes; soy una peruana que se indigna ante la injusticia y que se emociona con el progreso de su gente. Por eso, este 2026, te invito a que caminemos juntos hacia un Senado que sí te represente, que sí te escuche y que sí trabaje por ti.
San Juan de Miraflores me ha dado la fuerza para seguir recorriendo cada rincón de nuestra patria. Con el número 4 del partido del corazón, llevaremos tu voz al Congreso con la seguridad de que mejores tiempos están por venir.
Porque nuestro compromiso es con la gente, con el trabajador y con cada hogar que hoy lucha por salir adelante.
Hagamos que Lima trabaje para las regiones!
